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Juez ordena a discoteca evitar espectáculos morbosos
PHARR - Un juez ordenó que a los gerentes de la discoteca ‘Graham Central Station' que deje de realizar concursos de playeras mojadas para evitar el desnudo parcial y espectáculos con contenido sexual en este lugar.
La orden de restricción fue presentada luego de una demanda interpuesta la semana pasada por el municipio de Pharr acusando a esta popular discoteca de estar llevando a cabo un negocio orientado al sexo sin tener la licencia necesaria.
Al parecer, es una nueva estrategia de la ciudad, como parte del ataque para cerrar esta discoteca. El arrendador de esta discoteca, un constructor con base en Houston, también ha estado luchando para obtener una orden de desalojo contra los propietarios de la discoteca quienes los han desafiado en corte.
Y autoridades municipales se negaron a renovarles el permiso de venta de alcohol a finales del 2007.
La actual demanda de la ciudad está basada en cerca de 40 fotos tomadas por un oficial de policía encubierto el pasado 18 de junio. En esas fotos se encuentran imágenes de mujeres portando playeras blancas sin ropa interior que al mojarse muestran parte de su busto, en otras las mismas se levantan las playeras exhibiendo sus senos.
Otras fotos muestran a un hombre que solo porta una tanga, simulando varias posiciones sexuales con asistentes del lugar y mostrando dinero saliendo de su ropa interior.
Roger Gearhart, presidente de Graham Brothers Entertainment -la compañía con base en Odessa que opera todos las discotecas ‘Graham Central Station a lo largo del país - descartó las alegaciones del municipio.
"Puedes entrar y encontrar algo en cualquier antro en cualquier ciudad", dijo Gearhart el miércoles.
LINEA DE ATAQUE
En junio, la ciudad mandó una carta al propietario de Graham, solicitando $59,800 en multas por operar sin contar con permiso para venta de alcohol.
En diciembre, cuando la ciudad empezó su guerra contra Graham, autoridades municipales dijeron que la ciudad está preocupada por la violencia, pandillas y actividad relacionada con drogas en la discoteca, por lo que estaban indecisos sobre el renovar o no el permiso de venta de alcohol.
Esto abrió las puertas para que Levcor tratara de desalojar a Graham, argumentando que no respetaban las leyes locales.
Pero la licencia estatal de venta de alcohol del lugar aún esta vigente por lo que el jurado se opuso a la demanda de Levcor en mayo.
Entonces, Levcor apeló la orden y está esperando la nueva decisión de la corte que tomará lugar en septiembre.
Entre todo esto, Gearhart ha mantenido al municipio y a Levcor coludidos para forzar a Graham a salirse de su centro comercial ubicado en la esquina de Jackson Rd. y la Autopista 83 antes de que remodelen ‘El Centro Mall' - del cual Graham es parte prominente.
El y su compañía están determinados a quedarse en esa ubicación hasta que su contrato de arrendamiento se venza en el 2012.
"Graham Central Station controla su propio destino", dijo Mike Pruneda, abogado municipal. "Si quieren estar ahí, todo lo que tienen que hacer es operar legalmente".
DE MAL EN PEOR
Lo que ahora complica más la situación es que la licencia de venta de alcohol de Graham al fin se venció y están en espera de la renovación. La Comisión de Bebidas Alcohólicas de Texas usualmente solicita la opinión del municipio para determinar si se renueva la licencia.
Gearhart dijo que su oficina no va a buscar renovar la licencia, pero que los dueños de la discoteca no piensan irse de ahí tampoco.
El agregó que los planes son de cerrar la discoteca pronto y reestablecerla como un sofisticado, BYOB Billar y Bar Deportivo (BYOB Billiards & Sports Bar), muy a pesar de los planes que Levcor tenga para el centro comercial.
"No quiero estar en ningún lugar donde no me quieran", dijo Gearhart. "Pero este es como un divorcio. Solo porque encuentras una esposa más bonita no significa que yo me tenga que ir".
La orden temporal de restricción también prohibe "luchas" entre miembros del sexo opuesto, al igual que danza con movimientos o rutinas que incluyan el roce de los genitales o el simulacro de un acto sexual.
Los empleados y encargados del entretenimiento también tienen prohibido el permitir "a cualquier persona exponer sus genitales, pezones, trasero, muslos, espalda o pecho", entre otras restricciones.








